Hoy me visitó la culpa

Hoy me visitó la culpa
Por las prisas de la mañana
Por no escuchar lo que me querías contar durante el desayuno,
por el bufido al dejarte en el colegio y ver tu mirada de tristeza desde la entrada.

Hoy me visitó la culpa por necesitar un tiempo a solas a la mañana.
Por querer meterme sola entre las sábanas.
Por desear tiempo con amigas un rato un fin de semana.

Hoy me visitó la culpa por todas las cosas que otros dicen debía o no hacer.

Hoy me visitó la culpa por desear, necesitar, sentir. Por ser.

Hoy me visitó la culpa. Y la acepto. La escucho. E intento apartar las exigencias que otros hacen que en mí aparezca.

Hoy me visitó la culpa, y deseo pronto dejé ya de hacerlo dejandome estar, ver, sentir y ser.