Estar sola todo el día con un bebé, no es natural

Y tampoco es divertido (al menos no las 24 horas de los 7 días de la semana).

También es cansado y frustrante.
Muchas veces sentirás que te estalla el corazón. Pero otras tantas quizá sientas que te estalla la cabeza.

Estar al cuidado de un bebé no significa tener que poner lavadoras, cocinar, limpiar o hacer recados. Tener un bebé no debería venir con el regalo o la exigencia (impuesta o propia) de ser la limpiadora/cocinera/recadera/…¨porque te quedas en casa¨. Pero finalmente viene porque estamos solas, asumiendo que ese es nuestro rol, sin un entorno que se implique. Y también porque en muchos casos no existe corresponsabildiad.

Compartir un rato con otras madres en el parque, o en un grupo de lactancia o de posparto es muy recomendable para aprender de otras mujeres, compartir logros, penas y risas y prevenir la soledad extrema y la depresión posparto. ¡Para ser persona!

Pero tras pasar ese rato te vas a tu casa a cocinar mientras porteas (con dolor de espalda incluido o molestias en la pelvis), poniendo lavadoras y atendiendo al mayor. ¡Y eso si tienes suerte y te puedes levantar del sofá en el que llevas dos horas clavada por miedo a que se despierte y tener que volveeer a empezar con el ritual! ¡O quizá intentando salvar una lactancia con pezoneras, sacaleches y otros miles de cachivaches distintos)!

Muchas mujeres me cuentan que se pasan el día solas, casi sin poder salir de casa y sin hablar con un adulto sintiéndose además culpables, inútiles e incapaces por no poder ¨llegar a todo¨ ni hacer ¨lo que supuestamente hacen las demás¨.

Y esto no es natural.

No es natural pasarse día tras día sola al cuidado de un bebé (A parte de ser un peñazo). Viviendo la maternidad con tristeza y ansiedad, saliendo solo 40 minutos al día y sin poder disfrutar de la experiencia.

La prioridad en la maternidad debería estar en el obtener el máximo placer de la vivencia a través del compartir, de la alegría y de la calma.

No en el tener que conformarse con sobrevivir entre tanta soledad y tarea del hogar.

De verdad que no es que tú no sepas hacerlo. Es que así no se puede.