El vínculo está…(Segunda Parte)

El vínculo está en el primer abrazo íntimo que os disteis a piel desnuda nada mas conoceros.

El vínculo está en la emoción que sentías cada vez que observabas esos deditos tan pequeños que hacia un rato había estado dentro de tí.

El vínculo está en el temor que sentías ante la posibilidad de hacerle el más mínimo daño.

El vínculo está en la primera vez que pronunciaste su nombre.

El vínculo está en las miradas que compartíais a solas en la penumbra de vuestra ya habitación.

El vínculo está en el deseo constante e irremediable de oler su cabecita.

El vínculo está en la rabia, las dudas y la incertidumbre que te surgen cada vez que alguien cuestiona tus decisiones o se mete en tu maternidad.

El vínculo está en la emoción que te invade diariamente durante los más de cuarenta días que duró vuestro posparto.

El vínculo está en las horas que pasaste tarareando junto a la ventana las canciones de cuna que recordabas sin saberlo de tu infancia.

El vínculo está en los paseos calmados que junto a tu inseparable mochila dabais al atardecer.

El vínculo está en la nostalgia y el alivio que sentías día a día viendo que esos primeros momentos de posparto iban quedando atrás.

El vínculo está en el deseo que sentías de compartir con el mundo todo esto lo nuevo que vivías.

El vínculo está en el dolor que te produce la separación y en la culpa que te invade por necesitar espacio.

El vínculo está en esta ambivalencia que comenzaría a acompañarte en tu maternidad.

El vínculo está en todos y cada uno de los momentos de tu posparto y reciente maternidad en los que abrazaste, meciste, diste pecho, rehuiste, lloraste, besaste, diste biberón, alimentaste, masajeaste, porteaste, cantaste, sonreíste, bañaste, amaste… a tu bebé.

El vínculo eres tú.

El vinculo está en vosotros.